Servicios Técnicos
Bioaumentación Bacteriana
Bacterias facultativas que aceleran la biodegradación de materia orgánica en tu sistema de tratamiento existente. Pioneros en Argentina desde 1993.
Qué es la bioaumentación
La bioaumentación es la biodegradación acelerada de materia orgánica en aguas residuales mediante el uso de microorganismos exógenos elaborados en laboratorio. TratEcoSA fue pionera en Argentina en desarrollar esta actividad, y desde 1993 comercializamos bacterias facultativas que se dosifican en sistemas de tratamiento ya existentes — lagunas, cámaras, fosas, digestores y cañerías — para reforzar su capacidad de depuración.
El producto
Nuestro producto microbiológico en polvo está compuesto por 12 cepas facultativas con una alta concentración: 9×10⁹ UFC por gramo, es decir nueve mil millones de unidades formadoras de colonia en cada gramo de producto. Se presenta en bolsas hidrosolubles de 25, 50 o 250 gramos, o en envases plásticos sellados y precintados de 5 y 10 kg, con dosificación simple y segura. Garantizamos pureza, inocuidad y estabilidad en almacenamiento.
Trabajamos con tres formulaciones distintas según el tipo de efluente: el B-220 para efluentes con materia orgánica y grasas, el B-350 para efluentes industriales complejos con hidrocarburos y solventes, y el SK3 para pozos ciegos, cámaras sépticas y cañerías de desagüe. Podés ver las fichas técnicas completas de la línea.
Microorganismos naturales, no ingeniería genética
Las cepas que utilizamos son microorganismos naturales seleccionados del medio ambiente y mejorados por los mismos mecanismos que las bacterias emplean a diario: distribución de plásmidos, transferencia genética y recombinación, adaptación y enriquecimiento de poblaciones, y mutagénesis y selección. No son organismos modificados por ingeniería genética ni son patógenos.
Las cepas cultivadas son en general una mezcla de especies de los géneros Bacillus (polimixa, subtilis, licheniformis, cereus, brevis) y Pseudomonas (putida, aeruginosa, fluorescens), entre otras. Actúan como asociación y no de forma aislada: una asociación puede contar con rutas degradadoras completas aunque ningún organismo individual las contenga enteras, porque la información está repartida entre distintos miembros de la población.
Qué necesitan las bacterias para funcionar
La bioaumentación no funciona sola: los microorganismos necesitan ciertas condiciones básicas en el sistema para poder cumplir su ciclo de vida. Cuando un tratamiento no da resultado, en la mayoría de los casos el problema está en alguno de estos cuatro puntos:
- pH entre 6 y 9, y salinidad menor a 5 g/litro. Fuera de ese rango la actividad biológica se inhibe. Un choque de pH — por ejemplo el suero en la industria láctea, o los biocidas de limpieza en un frigorífico — puede hacer colapsar la comunidad bacteriana entera.
- Aceptadores externos de electrones. En condiciones aeróbicas es el oxígeno. En condiciones anaeróbicas se consumen de forma escalonada, en orden de rendimiento energético decreciente: nitrato, manganeso, hierro, sulfato y dióxido de carbono. Cuando hace falta agregar nitrato, la dosis de referencia es de 27 g/m³ de ion nitrato (equivalente a 37 g/m³ de nitrato de sodio al 100 % de pureza), ajustando luego para mantener una traza de 1 a 2 mg/l en el efluente de salida. En efluentes de cerdos y lácteos suele haber sulfatos disponibles, por lo que el agregado de nitrato puede ser mínimo o innecesario.
- Nutrientes en relación DBO:N:P de 100:5:1. Por cada 100 mg/l de DBO hacen falta 5 mg/l de nitrógeno medido como amonio y 1 mg/l de fósforo medido como fosfato. Sin nitrógeno no hay proteínas; sin fósforo no hay ATP y por lo tanto no hay síntesis celular. Es importante que el nitrógeno sea amoniacal: el nitrato sirve como aceptador de electrones pero no como nutriente.
- Movimiento del líquido. Las bacterias se desplazan por sí mismas apenas unos micrones. La colonización de toda la masa lagunar depende de las corrientes hidráulicas que genera el flujo de entrada y salida. Si se forman zonas muertas — a veces visibles como canales que van directo de la entrada a la salida — se pierde volumen útil de laguna y el rendimiento cae.
Estos parámetros son parte de lo que medimos en el relevamiento inicial y en el seguimiento periódico. Corregirlos suele ser más barato y más rápido que aumentar la dosis de producto.
Qué logra la bioaumentación
- Biodegrada materia orgánica y grasas acumuladas en el sistema de tratamiento.
- Disminuye los malos olores — elimina los gases sulfhídrico y amoníaco.
- Reduce los sólidos acumulados en lagunas, caños, fosas, digestores y cámaras.
- Aumenta la eficiencia en la remoción de carga orgánica.
- Reduce la DQO y la DBO en el efluente final, ayudando a alcanzar los parámetros de vuelco exigidos por la normativa vigente.
Dónde se aplica
Colonizamos sólidos acumulados en distintos tipos de sistemas, entre ellos:
- Lagunas de tratamiento en frigoríficos y criaderos de cerdos.
- Sistemas de tratamiento de plantas lácteas y tambos.
- Redes cloacales, cámaras domiciliarias y digestores.
- Otras industrias alimenticias con alta carga orgánica.
No es un reemplazo de infraestructura
La bioaumentación no reemplaza ni construye plantas de tratamiento — potencia el rendimiento del sistema que tu establecimiento ya tiene. Antes de recomendar una dosificación, relevamos tu sistema y caracterizamos el efluente en nuestro laboratorio propio.
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